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Centro de asistencia: Guías y preguntas frecuentes

Encuentra orientación sobre instalación, selección de productos, conceptos técnicos y resolución de problemas.

Esta Base de Conocimientos proporciona respuestas claras sobre la monitorización del aire comprimido y los productos SUTO iTEC. Los temas incluyen la instalación, la elección de los instrumentos adecuados y la resolución de problemas comunes. Actualizamos esta sección regularmente con nuevos contenidos. Si no encuentras la información que necesitas, ponte en contacto con nosotros.

Instalación y configuración (2)

Los sensores de humedad de polímero detectan la humedad midiendo los cambios en las propiedades eléctricas de un material higroscópico, lo que permite un control fiable en los sistemas de aire comprimido.

Un sensor de humedad basado en polímeros funciona midiendo el cambio en la resistencia eléctrica de una película de polímero a medida que cambia la humedad del aire.

El sensor suele consistir en una fina película de material polimérico sensible a los cambios de humedad. La película se intercala entre dos electrodos, y cuando cambia la humedad, también cambia la resistencia eléctrica de la película. Este cambio de resistencia se convierte en una señal eléctrica medible, que puede utilizarse para indicar el nivel de humedad.

En los sistemas de aire comprimido, el sensor de humedad suele montarse en la tubería de aire comprimido, donde queda expuesto a la corriente de aire. Cuando el aire pasa a través del sensor, hace que la película de polímero absorba o libere humedad, lo que a su vez provoca un cambio en la resistencia eléctrica de la película. Este cambio de resistencia se mide y se utiliza para determinar el nivel de humedad del aire.

Los sensores de humedad basados en polímeros tienen una serie de ventajas sobre otros tipos de sensores de humedad. Suelen ser más precisos y estables que otros tipos de sensores, y tienen un amplio rango de medición. Además, son relativamente baratos y fáciles de instalar.

Es importante tener en cuenta que la precisión de la medición de la humedad puede depender de varios factores, como el polímero específico utilizado, la temperatura, la presión y los contaminantes presentes en el aire. También es importante seguir las instrucciones del fabricante para la instalación y el funcionamiento del sensor, a fin de garantizar unos resultados precisos y fiables.

Los tramos rectos de tubería antes y después de un sensor de caudal son esenciales para estabilizar el perfil del caudal. Esto reduce las turbulencias y garantiza resultados de medición precisos y repetibles.

En este caso concreto, se utiliza un caudalímetro para determinar el caudal y el consumo total de aire comprimido. El caudal Casi todos los sensores de caudal modernos requieren un perfil de caudal denominado totalmente desarrollado para una medición precisa. Este perfil se ve perturbado por los obstáculos y los cambios de dirección en la tubería, y debe «enderezarse» en tramos rectos más largos. Por eso se definen y especifican determinadas secciones de entrada y salida en múltiplos del diámetro de la tubería.

Funcionamiento y calibración (3)

El mantenimiento periódico de los caudalímetros incluye la limpieza de los sensores, la comprobación de la calibración y la inspección de las condiciones de instalación para garantizar mediciones precisas y fiables.

Para mantener un caudalímetro de aire comprimido, debes seguir estos pasos:

  • Comprueba regularmente la calibración del caudalímetro. Se recomienda calibrar el caudalímetro al menos una vez al año o con la frecuencia que especifique el fabricante o los requisitos reglamentarios.
  • Mantén limpio el caudalímetro. La suciedad, el polvo y los residuos pueden acumularse en el caudalímetro con el tiempo, afectando a su rendimiento. Limpia el caudalímetro regularmente con un cepillo suave o aire comprimido.
  • Comprueba la instalación del caudalímetro. Asegúrate de que el caudalímetro está instalado correctamente y de que todas las conexiones están bien apretadas.
  • Comprueba las condiciones del proceso. Asegúrate de que las condiciones del proceso, como la temperatura y la presión, están dentro del intervalo para el que está diseñado el medidor.
  • Comprueba el caudal. Asegúrate de que el caudal que pasa por el medidor está dentro del intervalo para el que está diseñado.
  • Comprueba la unidad de control y el software. Comprueba que la unidad de control y el software funcionan correctamente, y que los ajustes son correctos.
  • Mantén lubricado el caudalímetro. Algunos caudalímetros necesitan lubricación para funcionar correctamente. Consulta las instrucciones del fabricante para asegurarte de que el medidor está correctamente lubricado.
  • Sustituye el sensor y otras piezas de desgaste según sea necesario. Con el tiempo, puede ser necesario sustituir el sensor y otras piezas de desgaste del caudalímetro. Consulta las instrucciones del fabricante para conocer los intervalos de sustitución recomendados.
  • Mantén protegido el caudalímetro. Los caudalímetros suelen estar expuestos a entornos duros, por lo que es importante protegerlos de temperaturas extremas, vibraciones y otros factores ambientales.

Es importante consultar el manual de instrucciones del fabricante para conocer los procedimientos y recomendaciones específicos de mantenimiento. También es recomendable que te pongas en contacto con el fabricante o con un técnico cualificado si no estás seguro de cómo mantener tu caudalímetro.

Los intervalos de calibración dependen de la aplicación, pero lo habitual es una calibración anual. Las comprobaciones periódicas garantizan la precisión de la medición, la conformidad y la fiabilidad a largo plazo.

La frecuencia con la que debe calibrarse un instrumento de medición de aire comprimido depende de varios factores, como el tipo de instrumento, la precisión requerida para la aplicación y el entorno de funcionamiento. En general, se recomienda calibrar los instrumentos de medida para aire comprimido al menos una vez al año o con la frecuencia que especifique el fabricante o los requisitos reglamentarios.
Sin embargo, si el instrumento está sometido a entornos difíciles, como altas temperaturas, vibraciones o humedad, puede ser necesario calibrarlo con más frecuencia para garantizar mediciones precisas. Si el instrumento se utiliza en una aplicación crítica, como equipos médicos, producción de alimentos o bebidas, u otras industrias en las que la precisión es importante, la calibración debe hacerse más a menudo.
También es importante tener en cuenta que si el instrumento se ha caído, se ha golpeado o ha estado expuesto a algún tipo de golpe, hay que revisarlo y calibrarlo antes de volver a utilizarlo.
Siempre es mejor consultar las instrucciones del fabricante para obtener recomendaciones específicas sobre la frecuencia de calibración del instrumento y establecer un calendario de calibración basado en el uso y el entorno específicos del instrumento.

La calibración garantiza que los dispositivos de medición proporcionen datos precisos y fiables. Ayuda a mantener la estabilidad del proceso, la calidad del producto y el cumplimiento de las normas industriales.

Todos los dispositivos de alta precisión que están expuestos a condiciones de funcionamiento duras o fluctuantes, por lo que un sensor debe comprobarse y reajustarse periódicamente. Lo que mucha gente no sabe es que esto está estipulado incluso en la norma ISO 9001. Sugerimos realizar esta calibración al menos cada 12 meses.

Solución de problemas y mantenimiento (12)

Los caudalímetros másicos térmicos deben limpiarse cuidadosamente utilizando sólo métodos aprobados. La inspección periódica y la limpieza cuidadosa ayudan a mantener la precisión y la fiabilidad.

Para limpiar un caudalímetro másico térmico, manipula siempre el sensor con cuidado para evitar dañarlo.

Primero apaga y desconecta el medidor. Inspecciona la zona del sensor en busca de suciedad. Elimina los restos sueltos con aire comprimido limpio y seco, utilizando sólo una presión suave. No toques nunca el elemento sensor ni utilices herramientas abrasivas.

Si es necesario, utiliza soluciones de limpieza suaves aprobadas por el fabricante y mantenlas alejadas del elemento sensor. Deja que todas las piezas se sequen completamente antes de volver a encender el aparato.

Tras la limpieza, realiza una comprobación de calibrado para garantizar un funcionamiento preciso. Las inspecciones, la limpieza y la calibración periódicas ayudan a mantener el rendimiento a largo plazo y evitan las acumulaciones.

Si no estás seguro de algún paso, sigue las instrucciones del fabricante o consulta a un técnico cualificado.

Las caídas de presión en los sistemas de aire comprimido suelen deberse a fugas, restricciones, tuberías de tamaño insuficiente, corrosión o demanda excesiva. La supervisión periódica ayuda a identificar las pérdidas a tiempo.

Las caídas de presión en un sistema de aire comprimido pueden producirse por diversos motivos. Algunas causas comunes de pérdida de presión son

Fugas: Las fugas en el sistema de aire comprimido pueden provocar caídas de presión al permitir que el aire salga del sistema. Las fugas pueden producirse en tuberías, accesorios, válvulas y otros componentes del sistema.

Restricciones: Las restricciones en el sistema de aire comprimido pueden provocar caídas de presión al restringir el flujo de aire. Algunos ejemplos de restricciones son los filtros obstruidos, las válvulas parcialmente cerradas y las tuberías restringidas.

Tuberías mal dimensionadas: Si la tubería no está dimensionada adecuadamente para el caudal, puede provocar caídas de presión en el sistema.

Secador de aire: Si el secador de aire no funciona correctamente, puede provocar caídas de presión en el sistema.

Corrosión: La corrosión en las tuberías, accesorios y otros componentes del sistema de aire puede provocar caídas de presión al reducir el diámetro interno de las tuberías y accesorios.

Uso excesivo de aire comprimido: Si el sistema de aire comprimido se utiliza más de lo previsto, pueden producirse caídas de presión.

Capacidad insuficiente del compresor: si el compresor no tiene capacidad suficiente para satisfacer la demanda, puede provocar caídas de presión en el sistema.

Reguladores de presión y válvulas de control mal ajustados: Si los reguladores de presión y las válvulas de control no están ajustados correctamente, pueden producirse caídas de presión en el sistema.

Tuberías y holguras: Los diámetros de tubería mal seleccionados y las tuberías largas provocarán caídas de presión, sobre todo con caudales de aire elevados.

Es importante revisar y mantener regularmente el sistema de aire comprimido para identificar y corregir cualquier problema potencial que pueda causar caídas de presión. Esto incluye comprobar si hay fugas.

La calibración periódica mantiene los instrumentos precisos, fiables y conformes. Ayuda a evitar desviaciones, favorece el control de calidad y reduce los costosos errores de proceso.

La calibración periódica garantiza que los instrumentos sigan siendo precisos, fiables y seguros de usar. Con el tiempo, los sensores pueden desviarse debido a los cambios ambientales o al desgaste, y la calibración corrige esta desviación.

Muchas industrias requieren instrumentos calibrados para cumplir normativas como las GMP. Las mediciones precisas favorecen el control de calidad, mejoran la consistencia del producto y reducen los riesgos de seguridad en procesos críticos.

La calibración rutinaria también es rentable. Ayuda a evitar errores de producción, repeticiones innecesarias de las pruebas y problemas del equipo que podrían resultar caros si no se detectan.

En resumen, la calibración periódica garantiza la precisión, la conformidad, la seguridad y la eficacia a largo plazo.

Las lecturas de caudal incorrectas pueden deberse a ajustes erróneos del software, contaminación del sensor o humedad en el sistema. Las comprobaciones periódicas ayudan a restablecer la precisión de la medición.

Posibles causas:
  • El diámetro de la tubería o el rango de medición pueden estar mal configurados en el software.
  • Es posible que entre humedad o agua líquida en el sensor, sobre todo en los modelos de masa térmica.
  • El sensor podría estar muy contaminado con aceite o partículas.
Soluciones:
  • Revisa los ajustes del sensor en S4C-FS y corrige cualquier error en el diámetro o en el rango de caudal.
  • Comprueba el punto de rocío del sistema de aire comprimido para asegurarte de que no llega condensación de agua al sensor.
  • Inspecciona y limpia el sensor, y asegúrate de que los filtros y secadores funcionan correctamente aguas arriba.

Las lecturas de caudal fluctuantes suelen deberse a gas contaminado, flujo turbulento o instalación incorrecta del sensor. Unas condiciones estables mejoran la fiabilidad de la medición.

Posibles causas:
  • El aire o el gas pueden estar contaminados con humedad, aceite o partículas.
  • El flujo turbulento causado por codos cercanos, válvulas u otras obstrucciones puede estar afectando a las lecturas.
  • El sensor podría estar suelto o no estar introducido a la profundidad correcta.
Soluciones:
  • Inspecciona los filtros y secadores situados antes del sensor para asegurarte de que el aire esté limpio y seco.
  • Comprueba si hay óxido, aceite o residuos que puedan estar interfiriendo con el elemento sensor.
  • Si es posible, mueve el sensor a una sección más estable de la tubería, lejos de curvas o válvulas.
  • Asegúrate de que el sensor está firmemente sujeto a la profundidad de inserción y orientación correctas.

Las lecturas de caudal negativas suelen deberse a una instalación invertida del sensor o a una configuración incorrecta de la dirección del caudal en el software.

Posibles causas:
  • Puede que el sensor esté instalado físicamente en la dirección equivocada.
  • La configuración de la dirección del flujo en el software puede invertirse.
Soluciones:
  • Busca flechas direccionales en la carcasa del sensor y confirma que coinciden con la dirección real del caudal.
  • Si es necesario, actualiza los ajustes de la dirección del flujo en el software S4C-FS para corregir la lectura.

Las lecturas de caudal desajustadas suelen deberse a fugas, ajustes incorrectos del sensor o puntos de instalación inadecuados que impiden la medición completa del caudal.

Posibles causas:
  • Puede haber fugas o derivaciones entre los sensores.
  • Puede que uno o varios sensores tengan ajustes incorrectos de escala o de diámetro de tubo.
  • Es posible que algunos sensores no midan todo el recorrido del caudal debido a una mala ubicación de la instalación.
Soluciones:
  • Comprueba si hay fugas en el sistema o válvulas de derivación abiertas.
  • Asegúrate de que cada sensor tiene los ajustes correctos para el diámetro de la tubería, el tipo de gas y el rango de medición.
  • Comprueba que los sensores están instalados en lugares donde puedan medir todo el caudal de la tubería.

Las lecturas de caudal imprecisas pueden deberse a una instalación incorrecta, a ajustes erróneos, a una tecnología de sensores inadecuada o a condiciones de caudal inestables en la tubería.

Palabra clave:

Posibles causas:
  • El sensor puede estar mal instalado, por ejemplo, no centrado o instalado a una profundidad incorrecta.
  • Es posible que en los ajustes se haya seleccionado un tipo de gas, unidades de caudal o condiciones de referencia incorrectos.
  • Puede que el diámetro interior del tubo se haya introducido incorrectamente en el software.
  • La tecnología del sensor puede no ser adecuada para la aplicación actual (por ejemplo, sensores de masa térmica en entornos muy húmedos).
  • Puede que no haya suficiente tubo recto antes o después del sensor, provocando un flujo turbulento.
Soluciones:
  • Comprueba que el sensor está correctamente centrado en la tubería e instalado a la profundidad y orientación recomendadas.
  • Comprueba el tipo de gas, las unidades de medida y las condiciones de presión/temperatura de referencia en el software S4C-FS.
  • Introduce el diámetro interior correcto de la tubería para garantizar un cálculo adecuado del caudal.
  • Asegúrate de que la tecnología del sensor es adecuada para las condiciones del gas (por ejemplo, evita los sensores de masa térmica donde pueda haber agua líquida).
  • Instala el sensor con longitudes adecuadas de tubo recto antes y después, como se especifica en el manual.

La ausencia de señal de salida de un caudalímetro puede deberse a un cableado incorrecto, un escalado de salida erróneo, un componente defectuoso o una configuración de señal desajustada.

Posibles causas:
  • Puede que el cableado de la señal de salida esté mal conectado.
  • Puede que se haya fundido un fusible o un componente del sistema de medición.
  • Puede que la escala de la salida analógica (por ejemplo, 4-20 mA) no esté configurada correctamente.
  • Es posible que la placa de salida instalada no se ajuste a los requisitos de señal de tu sistema.
Soluciones:
  • Vuelve a comprobar el cableado de salida siguiendo las instrucciones del manual del usuario.
  • Utiliza un multímetro para comprobar si hay alguna señal en las líneas de salida.
  • Abre el software S4C-FS y asegúrate de que está seleccionada la escala de señal correcta.
  • Confirma que la salida del sensor (por ejemplo, 4-20 mA, Modbus) coincide con las expectativas de entrada de tu registrador de datos o PLC.

Las lecturas de caudal a demanda cero pueden deberse a una calibración cero incorrecta, a la contaminación por humedad o aceite, o a vibraciones cerca del sensor.

Posibles causas:
  • No se ha realizado un calibrado de flujo cero o se ha hecho incorrectamente.
  • La humedad elevada o los residuos de aceite pueden hacer que los sensores térmicos registren lecturas falsas.
  • La maquinaria cercana o las vibraciones pueden crear señales de ruido que se interpretan como flujo.
Soluciones:
  • Utiliza el software S4C-FS para realizar una calibración adecuada de caudal cero con la tubería completamente despresurizada.
  • Comprueba si hay humedad o aceite utilizando un sensor o monitor de punto de rocío.
  • Evita instalar el sensor cerca de fuentes de vibración, como compresores o motores, que podrían afectar a la precisión.

Los problemas de comunicación Modbus suelen deberse a errores de cableado, ajustes de dirección erróneos, líneas invertidas o alimentación inestable.

Posibles causas:
  • Puede que el cableado sea incorrecto o que el cable esté dañado.
  • Las líneas de comunicación Modbus (D+ y D-) pueden estar invertidas.
  • Si utilizas Modbus TCP, puede que el sensor esté conectado directamente a un PC en lugar de a través de un conmutador o concentrador de red.
  • Es posible que la dirección Modbus configurada no coincida con la dirección real del sensor.
  • Puede que el sensor no esté alimentado o que la tensión de alimentación sea demasiado baja.
Soluciones:
  • Compara el cableado con el manual del usuario del sensor para asegurarte de que todas las conexiones son correctas.
  • Utiliza un multímetro para comprobar si la fuente de alimentación de 24 VCC es estable.
  • Comprueba la continuidad del cable o prueba con un cable de repuesto que funcione.
  • Verifica la dirección Modbus y los ajustes de comunicación mediante el software de configuración S4C-FS.
  • Asegúrate de que el cable del divisor al sensor sea inferior a 30 cm para una detección adecuada.
  • Utiliza la función de búsqueda de direcciones del software S4C-FS para detectar el sensor en la red.

Las caídas de presión se producen por fugas, fricción en las tuberías, restricciones y un mal diseño del sistema. Reducen la eficacia, aumentan los costes energéticos y afectan al rendimiento del sistema.

El aire comprimido tiene que pasar muchos obstáculos entre la generación del compresor y el punto de uso. Esto provoca una caída de presión.

Selección de productos y aplicaciones (18)

La monitorización de la presión diferencial ayuda a identificar la carga de los filtros y los bloqueos en los sistemas de depuración. Garantiza un mantenimiento a tiempo y un funcionamiento estable del sistema.

El sistema de purificación de un sistema de aire comprimido consta de sistemas de filtración y secado por etapas. Como el aire comprimido tiene que viajar a través de elementos filtrantes, intercambiadores de calor o capas desecantes con diámetros pequeños y muchas curvas, se pierde presión. La corrosión, las partículas retenidas o el aceite y el agua absorbidos obstruyen los filtros y secadores y provocan importantes caídas de presión, lo que supone una pérdida de energía. El control de la caída de presión se realiza fácilmente utilizando un sensor de presión aguas arriba y otro aguas abajo y calculando la presión diferencial. La información obtenida ayuda a programar eficazmente el cambio de los elementos filtrantes y las revisiones de los secadores.

Un caudalímetro de agua ayuda a evaluar la recuperación de calor midiendo el caudal de agua de refrigeración a través de un intercambiador de calor. Combinado con los datos de temperatura, muestra cuánto calor se transfiere.

Un caudalímetro de agua puede utilizarse para medir la recuperación de calor de un sistema de aire comprimido, midiendo el caudal del agua utilizada para enfriar el aire comprimido. El calor generado por el proceso de compresión puede recuperarse haciendo pasar el aire comprimido por un intercambiador de calor, donde transfiere calor al agua.

Midiendo el caudal del agua antes y después de que pase por el intercambiador de calor, se puede calcular la cantidad de calor transferido del aire comprimido al agua. Esto puede proporcionar información sobre la eficacia del sistema de recuperación de calor e identificar posibles problemas.

El caudal real refleja las condiciones reales de funcionamiento, mientras que el caudal estándar está normalizado a una temperatura y presión definidas. Esto permite una comparación coherente del consumo de gas y el rendimiento entre sistemas.

El caudal real es el volumen de un gas en algún punto del sistema, independientemente de su densidad, que fluye a través de un punto determinado. El término caudal real no está claro, cuando se trata de la masa de un gas que fluye a través de un punto determinado, porque el gas es compresible. Si se duplica la presión, entonces, para un gas ideal, también se duplica la masa que fluye a un caudal constante a través de un punto determinado. Para tener en cuenta este caudal másico aumentado, en el caso de los gases se suele utilizar el caudal volumétrico estándar, porque se basa en determinadas condiciones estándar y, por tanto, es comparable al caudal másico. En el aire comprimido, la norma suele ser 1 bar absoluto y 20 grados C.

Las calibraciones estándar, máxima y de alta velocidad definen diferentes rangos de medición de un sensor de caudal. Elegir la calibración adecuada garantiza una precisión óptima en condiciones de caudal específicas.

Los sensores de caudal SUTO iTEC se calibran en condiciones casi reales en el laboratorio. Se utilizan varios puntos de calibración para conseguir una buena precisión. Dependiendo del rango de medición (Estándar, Máximo, Alta velocidad) aumentan los esfuerzos de calibración y comprobación en la producción. Se recomienda que el rango que se elija pueda cubrir con seguridad el caudal máximo con suficiente «espacio» en el extremo superior.

El aire comprimido a la salida del compresor suele estar caliente, saturado de humedad y a alta presión. Estas condiciones requieren un secado y filtrado adecuados antes de su uso.

Las condiciones típicas del aire directamente a la salida del compresor son que está húmedo y a menudo sucio, debido principalmente a la presencia de aceite del compresor. Para garantizar la calidad del aire comprimido, hay que filtrarlo e instalar separadores de agua y aceite. La presión a la salida del compresor puede alcanzar hasta 90 bares, y la cantidad de aceite debe rondar los 10,00 mg/m³.

Un sistema típico de aire comprimido incluye un compresor, un depósito receptor, un secador, filtros, tuberías, válvulas y dispositivos de control para garantizar un suministro de aire fiable y de calidad.

Un sistema típico de aire comprimido incluye

– Compresor para generar aire comprimido
– Depósito receptor de aire para almacenar aire y estabilizar la presión
– Secador de aire para eliminar la humedad
– Filtros de aire para eliminar las partículas y el aceite
– Regulador de aire para ajustar la presión correcta
– Lubricador de aire para añadir lubricación cuando sea necesario
– Tuberías de aire para distribuir el aire por todo el sistema
– Sistema de control y supervisión para controlar la presión, la temperatura, la humedad y el punto de rocío
– Válvulas de seguridad para proteger contra la sobrepresión
– Válvulas de drenaje para eliminar el condensado

Algunos sistemas pueden incluir más o menos componentes en función de la aplicación.

El caudal y el consumo de aire deben medirse en puntos clave, como la entrada y la salida del compresor, el almacenamiento, la distribución y el punto de uso, para comprender la generación, el uso y el rendimiento del sistema.

Normalmente se recomienda medir el caudal y el consumo de aire en los siguientes puntos de un sistema de aire comprimido:
  • A la salida del compresor, para determinar la cantidad de aire comprimido que se produce.
  • En el punto de uso, para determinar la cantidad de aire comprimido que consume cada equipo o proceso.
  • En la entrada del compresor, para determinar la cantidad de aire ambiente que aspira el compresor.
  • En el punto de almacenamiento, para determinar la cantidad de aire comprimido que se almacena en receptores o depósitos.
  • En el punto de distribución, para determinar la cantidad de aire comprimido que se distribuye a las distintas partes del sistema.
  • También es una buena práctica disponer de un sistema de control que mida y registre continuamente la presión, la temperatura y la humedad del aire comprimido en varios puntos del sistema.

La pureza del aire debe medirse después de la filtración, antes de los puntos de distribución y, sobre todo, en el punto de uso, para garantizar un aire limpio y un rendimiento fiable del proceso.

Medir la pureza del aire en puntos clave de un sistema de aire comprimido garantiza un aire limpio y fiable para todas las aplicaciones. La calidad debe comprobarse después de la filtración para verificar que se han eliminado contaminantes como el aceite, el agua y las partículas. También debe controlarse antes de los puntos de distribución y en los equipos críticos para garantizar que el aire permanece limpio en toda la red. El lugar más importante es el punto de uso, donde el aire comprimido afecta directamente a los procesos y a la calidad del producto. Las comprobaciones periódicas de todo el sistema ayudan a detectar problemas a tiempo y a mantener el cumplimiento de las normas exigidas.

La pureza y la calidad del aire deben medirse en puntos clave de un sistema de aire comprimido, como la entrada y la salida del compresor, el almacenamiento, la distribución y el punto de uso. Esto ayuda a detectar a tiempo la contaminación, proteger los equipos y garantizar la calidad del aire requerida en todo el sistema.

Normalmente se recomienda medir la pureza y calidad del aire en los siguientes puntos de un sistema de aire comprimido:
  • A la salida del compresor, para garantizar que el aire comprimido producido esté libre de contaminantes como aceite, agua y partículas.
  • En el punto de uso, para garantizar que el aire comprimido que consumen los equipos o procesos es de la calidad adecuada para su uso previsto.
  • En la entrada del compresor, para garantizar que el aire ambiente aspirado por el compresor no esté contaminado y no contenga partículas o gases nocivos que puedan dañar el compresor o reducir la calidad del aire comprimido.
  • En el punto de almacenamiento, para garantizar que el aire comprimido almacenado en receptores o depósitos no esté contaminado por agua, aceite u otras impurezas.
  • En el punto de distribución, para garantizar que el aire comprimido que se distribuye a las distintas partes del sistema no esté contaminado por fugas, corrosión u otros problemas.
  • También es una buena práctica disponer de un sistema de control para medir y registrar continuamente el punto de rocío, el contenido de aceite, el recuento de partículas y otros parámetros que afectan a la pureza y calidad del aire comprimido.

La medición de las tres fases proporciona una visión completa del consumo eléctrico y del comportamiento del sistema. Ayuda a detectar desequilibrios, fallos y problemas de eficiencia en los sistemas eléctricos.

Medir las tres fases de un sistema eléctrico es importante porque proporciona una comprensión más completa del comportamiento del sistema. Un sistema trifásico es un tipo de sistema de energía eléctrica que utiliza tres conductores separados para suministrar energía a las cargas. Cada conductor transporta una forma de onda de tensión sinusoidal que está 120 grados desfasada con respecto a las demás. Midiendo las tres fases, es posible determinar la potencia total consumida o generada por el sistema, así como la potencia consumida o generada por cargas individuales. Además, midiendo las tres fases, es posible detectar cualquier desequilibrio o problema dentro del sistema, como un fallo en una fase, que podría indicar un problema que hay que solucionar.

Las partículas del aire comprimido proceden de la entrada de aire ambiente, la corrosión de las tuberías y el desgaste del sistema. Sin una filtración adecuada, pueden afectar a la calidad del producto y dañar los equipos.

Debido a que hay contaminantes en el aire ambiente que aspira el compresor, también el aire comprimido está cargado de polvo, partículas, humedad o vapores de aceite. Las partículas son perjudiciales para muchos procesos de producción, como la industria electrónica, la industria farmacéutica o los laboratorios de I+D, por lo que deben controlarse de forma fiable.

Medir el punto de rocío en el punto de uso garantiza lecturas precisas de la humedad en condiciones reales de funcionamiento y ayuda a proteger los procesos y equipos sensibles de la condensación y la contaminación.

Debido al hecho de que el fenómeno natural de igualación (equilibrar las condiciones inestables mediante el flujo) la humedad del ambiente es capaz de penetrar en las tuberías de aire comprimido incluso cuando el aire está presurizado. Un sistema normal de aire comprimido tiene innumerables puntos de conexión a través de los cuales la humedad penetra en las tuberías. Esto influye negativamente en el punto de rocío. Este efecto debe tenerse en cuenta en las aplicaciones en las que el punto de rocío es crítico y, por tanto, el punto de uso es la única forma fiable de evitar riesgos para la producción.

Combinar caudal, presión y temperatura en un solo sensor garantiza mediciones más precisas, reduce el esfuerzo de instalación y permite conocer mejor el proceso.

Integrar la medición del caudal, la presión y la temperatura en un único sensor ofrece importantes ventajas en cuanto a conocimiento del proceso, precisión, seguridad, diagnóstico y rentabilidad, especialmente en sistemas de aire y gas comprimidos.

1. Comprensión completa del proceso

El caudal, la presión y la temperatura están interrelacionados. Medir los tres juntos permite:

– Conocimiento en tiempo real del rendimiento del sistema
– Cálculo preciso del caudal másico, esencial para la gestión de la energía y la optimización del sistema

2. Mayor precisión y fiabilidad

Al capturar todos los parámetros clave en el mismo lugar, en las mismas condiciones, se reducen los errores de medición debidos a ubicaciones no coincidentes de los sensores o a desfases temporales. Esto mejora:

– Precisión de las mediciones
– Coherencia de los datos para los sistemas de control e información

3. Diagnóstico avanzado y localización de averías

La combinación de caudal y presión ayuda a identificar los problemas del sistema:

– Detectar caídas de presión que puedan estar causadas por un aumento de la demanda de caudal, restricciones o fugas
– Evaluar si el sistema de compresores puede seguir el ritmo del consumo real
– Apoyar el análisis de la causa raíz en caso de ineficiencias o fallos del sistema

4. Seguridad mejorada

Controlar la temperatura y la presión ayuda a detectar condiciones de funcionamiento anormales, como:

– Sobrecalentamiento
– Sobrepresurización
Esto permite una intervención temprana y reduce el riesgo de daños o accidentes.

5. Ahorro de espacio y costes

Un sensor multiparamétrico reduce:

– El número de aparatos instalados
– La complejidad del cableado
– Los costes de instalación y mantenimiento

También simplifica la integración en sistemas de supervisión o automatización.

Conclusión

Combinar las mediciones de caudal, presión y temperatura en un solo sensor proporciona una imagen más completa de tu sistema, favorece la detección eficaz de fallos, mejora la seguridad y reduce el coste total del sistema. Para los sistemas de aire y gas comprimidos, este enfoque integrado es esencial para la optimización del rendimiento y la supervisión fiable.

Las secciones de entrada rectas ayudan a crear un perfil de caudal estable antes del medidor. Esto reduce las turbulencias y mejora la precisión y repetibilidad de las mediciones de caudal

Las secciones de entrada rectas son necesarias antes de un caudalímetro de aire comprimido para garantizar mediciones de caudal precisas y repetibles. El caudalímetro funciona midiendo la velocidad del aire comprimido a su paso por el medidor, y esta velocidad se utiliza para calcular el caudal. Sin embargo, si el aire comprimido no se mueve de forma suave y uniforme al entrar en el caudalímetro, puede dar lugar a mediciones de caudal inexactas o inestables.
Los tramos rectos de entrada ayudan a garantizar que el aire comprimido se mueve de forma suave y uniforme al entrar en el caudalímetro, proporcionando una transición suave desde la tubería hasta el caudalímetro. Los tramos rectos de entrada suelen consistir en una tubería recta de cierta longitud y diámetro, que se instala antes del caudalímetro. La longitud y el diámetro de la sección recta de entrada dependerán del caudalímetro concreto que se utilice y de las características del sistema de aire comprimido.
La sección de entrada recta también se conoce como recorrido recto, también ayuda a reducir las turbulencias, que pueden causar errores de medición, y a ralentizar la velocidad del fluido hasta un nivel más manejable, lo que permite que el caudalímetro trabaje con mayor eficacia.

Los caudalímetros de inserción miden la velocidad del caudal en un punto definido de la tubería. Este principio permite su uso en tuberías de distintos tamaños sin necesidad de calibrarlas de nuevo.

Los caudalímetros de tipo inserción, como los caudalímetros másicos térmicos y los caudalímetros de tubo de Pitot, pueden utilizarse en tuberías de distintos tamaños sin necesidad de una nueva calibración, porque están diseñados para medir el caudal de fluido dentro de una tubería sin que les afecte el tamaño o la forma de ésta. Estos dos tipos de caudalímetros miden la velocidad del fluido, que luego se empareja con el área de la sección transversal de la tubería para calcular el caudal volumétrico.

Un caudalímetro másico térmico funciona midiendo la diferencia de temperatura a través de un elemento sensor calentado insertado en la tubería. El flujo de fluido a través de la tubería hace que se transfiera calor del elemento sensor al fluido. Midiendo la transferencia de calor, se puede determinar el caudal del fluido utilizando las propiedades térmicas del fluido y la sección transversal conocida de la tubería.

Un caudalímetro de tubo de Pitot funciona midiendo la diferencia de presión a través de un tubo que se introduce en la tubería. El tubo se coloca de modo que el fluido fluya a su alrededor y cree una diferencia de presión a través del tubo, que es proporcional a la velocidad del fluido. Midiendo la diferencia de presión, se puede determinar el caudal del fluido utilizando la velocidad del fluido y la sección transversal conocida de la tubería.

En ambos casos, el principio de medición se basa en la determinación de la velocidad del fluido en la tubería, que luego, emparejada con la sección transversal de la tubería, da como resultado el caudal volumétrico, que es independiente del tamaño de la tubería. Esta es la razón por la que estos tipos de caudalímetros pueden utilizarse en tuberías de distintos tamaños sin necesidad de una nueva calibración.

Después de un compresor, se utilizan sensores como caudalímetros, sensores de punto de rocío, sensores de presión y monitores de calidad del aire para garantizar un funcionamiento fiable y eficaz del sistema.

Supongo que quieres medir los parámetros a la salida del compresor, pero antes de la filtración. Esto significa que tienes aire húmedo que podría arrastrar contaminaciones adicionales como aceite o partículas.

Para medir el caudal:
+Flujómetro de tubo Pitot (S430): Es adecuado para medir el caudal de aire húmedo, ya que los sensores térmicos de caudal másico como el S401, el S421 y el S415 no pueden utilizarse en condiciones de suciedad y humedad.

+Sensores de presión (S010 / S011): Estos sensores están diseñados para medir aire comprimido y gases, proporcionando lecturas de presión muy precisas.

+Sensores de temperatura (S020): Estos sensores de alta calidad se utilizan para medir la temperatura del aire comprimido y los gases.

Estos sensores desempeñan un papel crucial en la supervisión y optimización del rendimiento de los sistemas de aire comprimido. Si necesitas información más específica o ayuda, ¡no dudes en preguntar!

Las condiciones de referencia definen valores normalizados de temperatura y presión para normalizar el flujo de gas y obtener resultados coherentes y comparables.

Cuando hablamos de caudalímetros volumétricos para gases, las condiciones de referencia son parámetros específicos normalizados que se utilizan para normalizar la medición del volumen de gas. Las dos condiciones de referencia típicas que suelen encontrarse son las Condiciones normales y las Condiciones estándar:

Condiciones normales:
Las condiciones normales se definen como una temperatura de 0°C (32°F) y una presión de 1013,25 hectopascales (hPa), equivalente a 1 atmósfera (atm) o 14,7 libras por pulgada cuadrada absoluta (psia).
Las mediciones del caudal volumétrico tomadas en condiciones normales proporcionan una referencia para comparar los volúmenes de gas, sobre todo al calcular el consumo de gas, el uso de energía o las emisiones.

Condiciones estándar:
Las condiciones estándar se definen como una temperatura de 20°C (68°F) y una presión de 1000 hectopascales (hPa), equivalente a 1 bar o 14,504 psi.
Las mediciones de caudal volumétrico tomadas en condiciones estándar se utilizan habitualmente en diversas industrias y aplicaciones, como la calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), la ingeniería de procesos y la monitorización medioambiental.
Las condiciones estándar se prefieren a menudo por su relevancia práctica y facilidad de conversión, ya que se ajustan estrechamente a las condiciones de funcionamiento típicas de muchos procesos industriales.

Los caudalímetros másicos térmicos pueden medir muchos gases, no sólo aire. Sin embargo, la precisión depende del tipo de gas, y se requiere una calibración adecuada para obtener resultados fiables.

Los caudalímetros másicos térmicos para aire comprimido son instrumentos flexibles que también pueden medir el caudal de muchos otros gases. Su principio de funcionamiento se basa en la transferencia de calor. Un sensor calentado pierde calor en el gas que pasa y este efecto de enfriamiento es proporcional al caudal másico. Controlando el cambio de temperatura, el medidor determina el caudal real de gas.

Como cada gas tiene su propia conductividad térmica y propiedades moleculares, los instrumentos modernos utilizan algoritmos de software para ajustar estos factores. Por tanto, un sensor calibrado en aire puede adaptarse a nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono u otros gases comprimidos aplicando los ajustes de gas correctos.

Esto hace que los caudalímetros másicos térmicos sean una elección fiable para una amplia gama de aplicaciones de gas en las que se necesita una medición precisa del caudal másico.

Conceptos técnicos (23)

Un caudalímetro de tubo de Pitot mide el caudal basándose en la presión de la velocidad. Es muy adecuado para aplicaciones de aire húmedo debido a su diseño robusto y a su resistencia a la contaminación.

Un caudalímetro de tubo de Pitot para aire comprimido húmedo funciona según el principio de la presión diferencial. Utiliza un puerto de estancamiento orientado hacia el flujo y un puerto estático colocado lateralmente. La diferencia de presión entre estos dos puntos se utiliza para calcular la velocidad del aire según el principio de Bernoulli.

Con datos adicionales de temperatura y presión, el medidor puede determinar el caudal en condiciones de referencia definidas. Como este método no depende de la transferencia de calor, es muy adecuado para el aire comprimido húmedo y menos sensible a la humedad que los caudalímetros másicos térmicos.

Los caudalímetros de tubo de Pitot ofrecen un diseño sencillo y robusto, una baja caída de presión y un rendimiento fiable a largo plazo. Son especialmente adecuados para aplicaciones con влажный de aire comprimido en las que las tecnologías de medición térmica pueden ser menos adecuadas.

Los caudalímetros ultrasónicos de pinza utilizan ondas sonoras para medir el caudal a través de la pared de la tubería. Proporcionan una medición precisa, no invasiva y sin interrupción del proceso.

Los caudalímetros ultrasónicos de pinza para agua utilizan ondas sonoras ultrasónicas para medir el caudal de agua en una tubería. El medidor tiene dos transductores, uno que envía un impulso ultrasónico y otro que lo recibe. Los transductores se montan en el exterior de la tubería y no entran en contacto con el agua.
El pulso ultrasónico se envía desde un transductor y viaja a través del agua de la tubería. A medida que el pulso viaja por el agua, se refleja en las partículas de agua y vuelve al transductor receptor. Se mide el tiempo que tarda el impulso en viajar desde el transductor emisor hasta el transductor receptor.
El caudal del agua puede calcularse a partir del tiempo que tarda el impulso en recorrer el agua y la distancia entre los dos transductores. La velocidad del sonido en el agua es conocida y se utiliza para calcular la distancia que ha recorrido la onda sonora. Conociendo la distancia y el tiempo que ha tardado en recorrerla, se puede calcular el caudal.
Los caudalímetros ultrasónicos no son intrusivos, son fáciles de instalar y se pueden utilizar para diversos materiales y diámetros de tuberías, y son adecuados para líquidos con una conductividad mínima de 50 microsiemens/cm. Estos medidores son adecuados para medir agua limpia, aguas residuales y otros líquidos con bajo contenido en sólidos.

Un contador de partículas láser utiliza la dispersión de la luz para detectar y dimensionar las partículas de una muestra. La luz dispersa se analiza para determinar la concentración de partículas y la distribución de tamaños.

Un contador de partículas láser con método de dispersión de la luz funciona utilizando un rayo láser para iluminar las partículas de una muestra y, a continuación, midiendo la luz dispersa para determinar el tamaño y el número de partículas presentes. La luz dispersa es recogida por un detector, que envía la señal a un ordenador para su análisis.

La cantidad de luz dispersada por una partícula es directamente proporcional a su tamaño, de modo que cuanto mayor sea la partícula, más luz dispersará. Analizando la luz dispersada, el contador de partículas puede determinar la distribución del tamaño de las partículas de la muestra.

Además, la luz dispersa puede dirigirse a distintos detectores para contar el número de partículas de la muestra. Este método se utiliza ampliamente para medir el tamaño y la concentración de partículas en líquidos, gases y aerosoles.

Un secador desecante elimina el vapor de agua del aire comprimido mediante adsorción. Es ideal para aplicaciones que requieren aire muy seco y puntos de rocío bajos.

Un secador desecante, también llamado secador de adsorción, elimina la humedad del aire comprimido utilizando un material desecante poroso, como el gel de sílice o la alúmina activada.

El aire comprimido fluye a través de un lecho de desecante. El material adsorbe el vapor de agua, atrapando la humedad en su superficie mientras pasa el aire seco. Este proceso permite al secador alcanzar puntos de rocío muy bajos, normalmente de hasta -40 °C o menos.Una vez que el desecante se satura, hay que regenerarlo. Esto suele hacerse de dos maneras:
– Regeneración sin calor (oscilación de presión): se utiliza una pequeña cantidad de aire seco para purgar y eliminar la humedad almacenada.
– Regeneración por calor: se calienta el desecante para liberar la humedad.

La mayoría de los secadores desecantes utilizan dos cámaras de secado, lo que permite que una seque el aire mientras la otra regenera el desecante. Esto garantiza un suministro continuo de aire comprimido seco.

Los secadores desecantes se suelen utilizar en aplicaciones en las que son esenciales un aire muy seco y una gran pureza del aire, como la fabricación, los laboratorios y los procesos sensibles a la humedad.

Un secador de aire refrigerado enfría el aire comprimido por debajo de su punto de rocío para que la humedad se condense y pueda eliminarse, proporcionando un secado fiable y rentable.

Un secador de aire refrigerado elimina la humedad del aire comprimido enfriándolo hasta que el agua se condensa y puede drenarse.

Funciona según el principio de condensación. El aire comprimido se enfría dentro de un circuito de refrigeración. Una vez que la temperatura desciende por debajo del punto de rocío, la humedad se convierte en agua líquida, que se elimina automáticamente. A continuación, el aire seco se recalienta ligeramente para evitar la condensación posterior.

Los secadores frigoríficos ofrecen una eliminación eficaz de la humedad, un rendimiento fiable, bajos costes de funcionamiento y un diseño sencillo. Son fáciles de instalar y mantener, y resultan adecuados para muchas aplicaciones, como fabricación, automoción, farmacia y alimentación y bebidas.

Sus limitaciones aparecen con puntos de rocío muy bajos, ya que suelen alcanzar alrededor de más tres grados centígrados. El sistema de refrigeración también requiere energía para funcionar.

En general, los secadores de aire refrigerados son una solución rentable y versátil para secar aire comprimido en una amplia gama de entornos industriales.

Un sensor QCM mide la humedad detectando minúsculos cambios de masa en la superficie de un cristal de cuarzo a medida que se absorbe la humedad, lo que permite una medición muy sensible y precisa.

Un sensor de microbalanza de cristal de cuarzo (QCM) es un tipo de sensor que utiliza el principio de un oscilador de cristal de cuarzo para medir la humedad del aire comprimido. El sensor QCM consta de un oscilador de cristal de cuarzo, que es una fina lámina de cristal de cuarzo que vibra a una frecuencia precisa cuando se le aplica una corriente eléctrica. Cuando cambia la humedad del aire comprimido, cambia el peso del cristal debido a la adsorción o desorción de moléculas de agua en la superficie del cristal. Esto provoca un cambio en la frecuencia de oscilación del cristal, que puede medirse y utilizarse para calcular la humedad.

El sensor QCM suele estar recubierto de un material higroscópico, como el óxido de aluminio, que atrae y adsorbe moléculas de agua. A medida que aumenta la humedad del aire comprimido, se adsorben más moléculas de agua en la superficie del cristal, aumentando su peso y provocando una disminución de la frecuencia de oscilación del cristal. A la inversa, a medida que disminuye la humedad del aire comprimido, se adsorben menos moléculas de agua en la superficie del cristal, disminuyendo su peso y provocando un aumento de la frecuencia de oscilación del cristal.

Utilizando los cambios de frecuencia del cristal de cuarzo, el sensor puede medir la humedad del aire comprimido. Los sensores QCM son conocidos por su gran precisión, rápido tiempo de respuesta y excelente estabilidad a largo plazo. Además, tienen un coste relativamente bajo y ocupan poco espacio, lo que los hace adecuados para su uso en sistemas de aire comprimido.

La masa térmica y la presión diferencial son tecnologías de medición de caudal muy utilizadas. Cada una ofrece ventajas específicas según la aplicación, las necesidades de precisión y las condiciones de instalación.

Los caudalímetros másicos térmicos y los de presión diferencial son dos tecnologías consolidadas para medir el caudal de gas en sistemas industriales, incluido el aire comprimido. Ambas ofrecen un rendimiento fiable, pero difieren en la forma de detectar y calcular el caudal.

Los caudalímetros másicos térmicos funcionan calentando un sensor y observando cómo el gas que fluye lo enfría. Este efecto de enfriamiento refleja directamente el caudal másico. Sus puntos fuertes son la medición directa del caudal másico, los amplios rangos de medición y la baja caída de presión. Al no tener piezas móviles, ofrecen un funcionamiento estable a largo plazo. Sin embargo, pueden reaccionar a los cambios en la composición del gas y su inversión inicial suele ser mayor.

Los caudalímetros de presión diferencial crean una caída de presión a través de una restricción y determinan el caudal en función de la diferencia de presión. Son versátiles y están bien establecidos en muchas industrias. Su coste inicial suele ser más bajo y se ven menos afectados por la composición del gas. Como generan una caída de presión, hay que tenerla en cuenta en el diseño del sistema. También requieren calibración para adaptarse a las cambiantes condiciones de funcionamiento y la medición es indirecta.

Comparados con otras tecnologías, como los medidores de turbina, vórtice o rotámetro, estos tipos de medidores ofrecen una buena precisión e idoneidad para el flujo de gas. Los caudalímetros másicos térmicos destacan para la medición directa del caudal másico, mientras que los medidores de presión diferencial ofrecen una alternativa robusta y rentable. La mejor elección depende de la precisión requerida, el punto de instalación y las condiciones generales del sistema.

Un caudalímetro de tubo de Pitot es un dispositivo de presión diferencial que mide la velocidad de un gas basándose en el principio de Bernoulli. Utiliza dos puntos de presión. El puerto de estancamiento capta la presión de impacto del gas que fluye, mientras que el puerto estático registra la presión estática dentro de la tubería. La diferencia entre estas dos presiones da la presión diferencial, que aumenta con la velocidad del gas.

Para determinar el caudal másico, la presión diferencial medida se combina con la temperatura y la presión del sistema. Estos parámetros definen la densidad del gas, que es esencial para convertir la velocidad en caudal másico. Con este enfoque, un caudalímetro de tubo de Pitot proporciona un método fiable para medir el caudal másico en sistemas de aire y gas comprimidos, lo que favorece un funcionamiento estable y un control constante del consumo.

El caudal volumétrico describe el volumen de gas en condiciones definidas, mientras que el caudal másico mide la cantidad real de gas. El flujo másico suele ser mejor para una supervisión y control precisos.

En los sistemas de aire y gas comprimidos, el caudal volumétrico mide cuánto volumen de gas pasa por un punto a lo largo del tiempo, normalizado a unas condiciones fijas de temperatura y presión.

El caudal másico mide la masa real del gas que se mueve por el sistema y no se ve afectado por los cambios de temperatura, presión o composición del gas. Como refleja la cantidad real de gas, el caudal másico es más preciso para el control de procesos y la supervisión energética.

El aceite puede aparecer en el aire comprimido en forma de gotas, aceite líquido o vapor. Cada forma tiene propiedades físicas distintas y requiere métodos de medición y filtración diferentes.

Las gotas de aceite son pequeñas partículas de aceite suspendidas en un líquido o un gas. Los aceites líquidos son los que están en estado líquido a temperatura ambiente. El vapor de aceite se refiere a los aceites que están en estado gaseoso, normalmente como resultado de su calentamiento o evaporación.

La principal diferencia entre estas tres formas de aceite es su estado físico: las gotas están suspendidas en otra sustancia, los aceites líquidos están en estado líquido y el vapor de aceite está en estado gaseoso.

Nm³/h y m³/h describen ambos el caudal de gas, pero en condiciones de referencia diferentes. Una especificación clara es esencial para una comparación correcta y una interpretación precisa.

Tanto los nm³/h como los m³/h describen caudales de gas, pero utilizan condiciones de referencia diferentes.

Nm³/h se refiere al volumen de gas a 0°C y 1013 hPa, mientras que m³/h (m³/h estándar) utiliza 20°C y 1000 hPa. Como la temperatura y la presión difieren, los valores no son intercambiables. Las industrias eligen una unidad en función de sus normas, por lo que es importante especificar siempre las condiciones de referencia para garantizar una comparación correcta y una medición precisa.

Comprender el punto de rocío atmosférico frente al punto de rocío a presión y su papel en la medición precisa de la humedad en los sistemas de aire comprimido.

El punto de rocío atmosférico es el punto de rocío sin presión en condiciones ambientales normales, como en el aire comprimido expandido. Si el aire se comprime, la humedad que contiene es forzada a entrar en un volumen menor. Por tanto, la humedad por unidad de volumen aumenta, y también lo hace el punto de rocío. El punto de rocío a presión se mide siempre bajo presión.

La medición térmica del caudal másico es ideal para el aire seco limpio (CDA) porque mide directamente el caudal másico independientemente de la presión y la temperatura, ofreciendo una gran precisión, estabilidad y un rendimiento fiable en aplicaciones industriales.

El principio de flujo másico térmico mide la pérdida de calor de un sensor calentado un gas en movimiento. En función de la masa y la velocidad del gas que pasa, la señal es proporcional al caudal estándar. Este principio es muy fiable en un amplio rango. Específicamente para la detección de pequeños caudales de aire, como los causados, por ejemplo, por fugas. Debido a su pequeño tamaño, se puede instalar fácilmente bajo presión sin interrumpir la producción, otra ventaja sobre otros principios.

ISO 8573 es la norma clave para la pureza del aire comprimido. Define las clases de contaminación y los métodos de prueba para el agua, el aceite y las partículas en los sistemas de aire comprimido.

ISO 8573 es una serie de normas internacionales sobre la pureza del aire comprimido. La norma especifica los niveles máximos admisibles de impurezas, como agua, aceite y partículas, en los sistemas de aire comprimido. La norma se divide en varias partes, cada una de las cuales abarca un aspecto distinto de la pureza del aire comprimido.

La parte 1 de la norma, por ejemplo, trata de los requisitos generales de pureza del aire comprimido, mientras que la parte 2 trata de los métodos de medición que deben utilizarse para determinar los niveles de impurezas en el aire comprimido. La norma también define clases de pureza del aire comprimido, siendo la clase 1 la más alta y la clase 8 la más baja.

Cada clase corresponde a un conjunto diferente de niveles máximos de impurezas permitidos, y la clase que debe cumplir un sistema de aire comprimido concreto dependerá de la aplicación para la que se vaya a utilizar el aire comprimido.

Modbus RTU es un protocolo de comunicación serie para conectar dispositivos industriales como PLC, sensores y controladores en una red.

Modbus RTU es un protocolo de comunicación serie que se utiliza para conectar dispositivos industriales como PLC y sensores. Funciona con una estructura maestro-esclavo, en la que el maestro envía peticiones y los esclavos responden. Los datos se transmiten en forma binaria a través de líneas RS 232 o RS 485, utilizando funciones predefinidas para leer y escribir registros o bobinas.
Modbus RTU es popular porque es sencillo, fiable y compatible con muchos fabricantes, lo que facilita la integración de distintos dispositivos en una red para la supervisión y el control en tiempo real.

Modbus TCP es un protocolo de comunicación que utiliza Ethernet para intercambiar datos entre dispositivos industriales. Ofrece una integración en red flexible y escalable.

Modbus TCP es una versión del protocolo Modbus que funciona en redes TCP/IP. En lugar de comunicación serie, utiliza Ethernet, lo que permite a los dispositivos intercambiar datos a través de redes locales o Internet. Sigue un modelo cliente-servidor, en el que el servidor almacena los datos y los clientes leen o escriben en ellos. Modbus TCP se utiliza mucho en automatización industrial porque es flexible, escalable y compatible con equipos de muchos fabricantes.

Los caudalímetros másicos térmicos utilizan la transferencia de calor para medir directamente el caudal de gas. Ofrecen un rendimiento preciso, estable y de bajo mantenimiento en aplicaciones de gas limpio y seco.

Un caudalímetro másico térmico mide el aire y el gas comprimidos mediante transferencia de calor por convección. Contiene un sensor calentado y un sensor de temperatura. Al pasar el gas, enfría el sensor calentado, y el medidor calcula el caudal másico en función del calor eliminado.

Los caudalímetros másicos térmicos ofrecen medición directa del caudal másico, tiempo de respuesta rápido, amplia rangeabilidad, baja caída de presión y sin piezas móviles, lo que los hace fiables y de bajo mantenimiento.

Son sensibles a los cambios en la composición del gas, no son adecuados para el aire húmedo o contaminado, y funcionan mejor con gases limpios y secos.

En general, proporcionan una medición de caudal precisa y estable para muchas aplicaciones industriales de aire y gas comprimidos.

Los caudalímetros ultrasónicos para líquidos utilizan la tecnología del tiempo de tránsito para comparar los tiempos de recorrido de las señales y calcular el caudal con precisión, sin interrumpir el proceso.

Un caudalímetro ultrasónico para líquidos mide el caudal utilizando la tecnología del tiempo de tránsito. Envía señales ultrasónicas aguas arriba y aguas abajo a través del líquido. Comparando los tiempos de recorrido de estas señales, el medidor calcula con precisión el caudal.

Los caudalímetros de tiempo de tránsito ofrecen una gran precisión, una instalación no intrusiva y son adecuados para muchos líquidos con viscosidades y temperaturas variables. También pueden medir el caudal en ambas direcciones.

Su precisión puede disminuir en flujos muy turbulentos o líquidos con burbujas de aire o sólidos. También tienen un coste inicial más elevado, aunque su bajo mantenimiento suele compensarlo con el tiempo.

En general, los caudalímetros ultrasónicos de tiempo de tránsito proporcionan una medición precisa, fiable y versátil del caudal de líquidos en sistemas de tuberías cerradas.

Los sensores de punto de rocío miden la temperatura a la que se condensa la humedad en el aire comprimido. Los sensores capacitivos se utilizan ampliamente para un control fiable y rentable.

Un sensor de punto de rocío para aire comprimido mide la temperatura a la que empieza a condensarse la humedad. Mantener este valor bajo es esencial para evitar la corrosión, la contaminación y los daños en el equipo.

Los sensores capacitivos del punto de rocío se utilizan mucho porque son precisos, rápidos, robustos y rentables. Funcionan detectando cambios en la capacitancia eléctrica cuando el vapor de agua interactúa con la superficie del sensor. Estos cambios permiten al sensor calcular el punto de rocío del aire comprimido.

Los sensores capacitivos ofrecen varias ventajas. Proporcionan una precisión fiable, tiempos de respuesta rápidos y estabilidad a largo plazo, incluso en entornos industriales difíciles. También son mucho más asequibles que los sistemas de espejo refrigerado y adecuados para muchas industrias, como la manufacturera, la farmacéutica, la de alimentación y bebidas y la del automóvil.

Controlar el punto de rocío es esencial para proteger los equipos, mantener la calidad del producto y garantizar el funcionamiento eficaz de los sistemas de aire comprimido.

En general, los sensores capacitivos de punto de rocío son herramientas clave para mantener el aire comprimido seco y limpio en una amplia gama de aplicaciones industriales.

Una salida analógica de 4 a 20 mA transmite los valores de medición de los sensores a los sistemas de control. Es robusta, precisa y muy adecuada para la automatización industrial.

Una salida analógica de 4 a 20 mA es una señal industrial habitual que se utiliza para transmitir valores de medición de un sensor a un controlador o dispositivo de supervisión. La corriente representa el rango de medición, con 4 mA como punto cero y 20 mA como valor de escala completa.

Esta señal es popular porque es precisa, resistente al ruido eléctrico y puede transmitirse a largas distancias sin perder calidad. Además, se conecta fácilmente con controladores, indicadores y grabadoras.

La salida de 4 a 20 mA se utiliza ampliamente en control de procesos y automatización para transmitir valores como temperatura, presión, caudal y nivel.

Una salida de impulsos es una señal digital que cambia entre los estados alto y bajo en un patrón repetitivo, a menudo utilizado para el recuento y la transmisión de señales.

Una salida de pulsos es un tipo de señal digital que cambia entre dos estados, normalmente alto (1) y bajo (0), siguiendo un patrón repetitivo. La duración del estado alto se denomina «anchura de pulso» y la duración del estado bajo se denomina «periodo de pulso». La frecuencia de los pulsos, o el número de pulsos por segundo, se denomina «frecuencia de pulsos». Las salidas de pulsos se utilizan habitualmente en electrónica digital, incluidos los sistemas de control y las comunicaciones digitales.

ISO 1217 es una norma internacional para comprobar el rendimiento de los compresores. Define métodos de medición del caudal, la presión y la potencia para garantizar resultados fiables y comparables.

ISO 1217 es una norma internacional que proporciona directrices para la medición del caudal de aire, la presión y la potencia de compresores, bombas de vacío y equipos de tratamiento de aire. La norma incluye tanto procedimientos de ensayo como métodos de cálculo para determinar las características de funcionamiento de estos tipos de equipos.
La norma ISO 1217 se divide en varias partes, cada una de las cuales abarca un aspecto distinto de las pruebas de rendimiento de los compresores. La parte 1 de la norma, por ejemplo, cubre la medición del caudal volumétrico, mientras que la parte 2 cubre la medición de la presión. La parte 3 cubre la medición de la potencia, y la parte 4 cubre la medición de la potencia específica del compresor. La norma también incluye anexos con información más detallada sobre la medición de determinados parámetros, como la medición de los niveles de potencia acústica de los compresores.
La norma tiene por objeto proporcionar un método coherente y fiable para determinar el rendimiento de los compresores y equipos relacionados, lo que ayudará en la selección, instalación y mantenimiento de los equipos, y mejorará el rendimiento general y la eficiencia de los sistemas de aire comprimido.

Después de un compresor, se utilizan sensores como caudalímetros, sensores de punto de rocío, sensores de presión y monitores de calidad del aire para garantizar un funcionamiento fiable y eficaz del sistema.

Supongo que quieres medir los parámetros a la salida del compresor, pero antes de la filtración. Esto significa que tienes aire húmedo que podría arrastrar contaminaciones adicionales como aceite o partículas.

Para medir el caudal:
+Flujómetro de tubo Pitot (S430): Es adecuado para medir el caudal de aire húmedo, ya que los sensores térmicos de caudal másico como el S401, el S421 y el S415 no pueden utilizarse en condiciones de suciedad y humedad.

+Sensores de presión (S010 / S011): Estos sensores están diseñados para medir aire comprimido y gases, proporcionando lecturas de presión muy precisas.

+Sensores de temperatura (S020): Estos sensores de alta calidad se utilizan para medir la temperatura del aire comprimido y los gases.

Estos sensores desempeñan un papel crucial en la supervisión y optimización del rendimiento de los sistemas de aire comprimido. Si necesitas información más específica o ayuda, ¡no dudes en preguntar!

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