Un sistema típico de aire comprimido incluye
– Compresor para generar aire comprimido
– Depósito receptor de aire para almacenar aire y estabilizar la presión
– Secador de aire para eliminar la humedad
– Filtros de aire para eliminar las partículas y el aceite
– Regulador de aire para ajustar la presión correcta
– Lubricador de aire para añadir lubricación cuando sea necesario
– Tuberías de aire para distribuir el aire por todo el sistema
– Sistema de control y supervisión para controlar la presión, la temperatura, la humedad y el punto de rocío
– Válvulas de seguridad para proteger contra la sobrepresión
– Válvulas de drenaje para eliminar el condensado
Algunos sistemas pueden incluir más o menos componentes en función de la aplicación.






















