- A la salida del compresor, para determinar la cantidad de aire comprimido que se produce.
- En el punto de uso, para determinar la cantidad de aire comprimido que consume cada equipo o proceso.
- En la entrada del compresor, para determinar la cantidad de aire ambiente que aspira el compresor.
- En el punto de almacenamiento, para determinar la cantidad de aire comprimido que se almacena en receptores o depósitos.
- En el punto de distribución, para determinar la cantidad de aire comprimido que se distribuye a las distintas partes del sistema.
- También es una buena práctica disponer de un sistema de control que mida y registre continuamente la presión, la temperatura y la humedad del aire comprimido en varios puntos del sistema.






















